Ver una pantalla remota no es igual que tocar botones, realizar gestos o introducir texto. Android exige permisos explícitos mediante su servicio de accesibilidad para estas funciones más sensibles.

MyDeskViewer explica por qué se requiere el permiso y después permite abrir los ajustes del sistema, donde el usuario puede activarlo o retirarlo. Al volver a la aplicación comprobamos el estado real, incluso cuando se cancela el proceso.

Un dispositivo visible o conectado no concede automáticamente permiso para controlarlo. Esta separación es importante para que la persona sepa cuándo el control remoto está activo y cómo desactivarlo.